Bosque Atlántico: 3 países, 148 millones de personas, uno de los bosques más valiosos del mundo | WWF

Bosque Atlántico: 3 países, 148 millones de personas, uno de los bosques más valiosos del mundo

Posted on
17 marzo 2017
El Bosque Atlántico es un complejo de 15 ecorregiones que originalmente cubría 1.345.300 km2 y se extiende a lo largo de más de 3.300 kilómetros, desde la costa atlántica de Brasil hasta el noreste de Argentina y este de Paraguay. Esta es una de las áreas más diversas en biodiversidad del planeta, alguna vez cubrió casi una décima parte del continente sudamericano, sin embargo, actualmente es un tesoro frágil cuya extensión se redujo significativamente con un alto grado de fragmentación. El complejo ecorregional del Bosque Atlántico está compuesto por 15 ecorregiones y ha sido identificado como un área prioritaria para la Organización Mundial de Conservación (WWF por sus siglas en inglés).

De este complejo, WWF ha enfocado sus esfuerzos en las ecorregiones del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA) y Serra do Mar (SM). Ambas abarcan respectivamente el 36% y 8% de la extensión original total y junta representan el 41% del bosque remanente actual. Asimismo, su importancia para la biodiversidad global es extraordinaria: el 7% de especies de plantas y 5% de vertebrados se encuentran en el Bosque Atlántico. Además, se registraron 443 especies de árboles en sólo una hectárea de bosque, y se calcula que entre 3 y 12 millones de especies de bacterias desconocidas viven en los árboles de esta ecorregión.

En el año 2000, WWF-Brasil, WWF-Paraguay y Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) crearon el Programa Trinacional del Bosque Atlántico para impulsar una visión de conservación regional, así como estrategias integradas que promueven la participación de diversos actores de la sociedad civil. La visión de los equipos de Argentina, Brasil y Paraguay es "limitar la extinción de nuevas especies y mantener los servicios ambientales críticos mediante la adopción de medidas inmediatas para garantizar la viabilidad a largo plazo de la biodiversidad representativa del Bosque Atlántico".

Luego de más de 15 años de trabajo, WWF-Paraguay, WWF-Brasil y y FVSA han elaborado un informe del Estado del Bosque Atlántico en dos escalas diferentes; algunos análisis para todo el complejo ecorregional incluyendo la totalidad de sus 15 ecorregiones y otros para dos ecorregiones priorizadas por el programa de conservación que son el BAAPA y la SM. El informe está compuesto por dos partes donde se describen el estado actual y resume los años de contribución, lecciones aprendidas y los más importantes hitos de conservación en los tres países.

Los principales resultados de la Primera Parte muestran un estado de alerta sobre el estado del Bosque Atlántico en su conjunto. La superficie total remanente en 2014, según fuentes oficiales de los 3 países, es de 226124 km2 (16,8%). En los últimos 14 años, se perdieron aproximadamente 9800 km2 (casi el 1% de la superficie total). El Bosque Atlántico remanente está altamente fragmentado, existen muchos fragmentos boscosos aislados y pequeños (menos de 10km2) y pocos de bosque continuo (más de 1000 km2). Sin embargo, estos contienen un inmenso capital natural que ofrecen bienes de mercado y servicios que sostienen la economía y el bienestar de las personas en una de las zonas más pobladas y prósperas de América del Sur, albergando a 148 millones de habitantes, casi un tercio de la población total, con una densidad media de 110 personas/km2, mayormente ubicadas en San Pablo y Río de Janeiro.

Además, el Bosque Atlántico alimenta los ríos principales más utilizados para la producción de energía eléctrica en la región. En el caso de Paraguay, 75% de la electricidad proviene del Río Paraná. Asimismo, esta ecorregión recarga uno de los mayores reservorios de agua subterránea y la principal fuente de abastecimiento para el consumo humano: el Acuífero Guaraní.

Sus fértiles tierras permiten la producción de materias primas de alta demanda global como madera, pulpa de celulosa, caña de azúcar, soja y carne, siendo estas dos últimas las principales actividades económicas que más aportan al PIB del Paraguay. En este sentido, a medida que la población mundial crece, surgen desafíos en la búsqueda del uso intensivo y sostenible del suelo. Es por ello que el Bosque Atlántico presenta un escenario ideal para el desarrollo de iniciativas que concilien la conservación y la producción, la búsqueda de soluciones entre los sectores público y privado para los problemas locales y globales, así como programas de restauración forestal, promoción de políticas ambientales, fortalecimiento de los sistemas de áreas protegidas y la transformación del mercado con el fin de hacer frente a la deforestación y la degradación forestal.

La extensión protegida del Bosque Atlántico no supera el 9%, de la cual casi un tercio de su extensión son áreas protegidas estrictas (2.8%) y el resto son áreas de uso sostenible (6.2%). En el periodo 2000-2015, el Paraguay incrementó en un 162% las áreas protegidas en el Bosque Atlántico.

En términos de biodiversidad, son alarmantes los datos sobre especies amenazadas en todo el Bosque Atlántico. Más de 1500 especies de plantas vasculares, 35 mamíferos, 112 aves, 104 anfibios y 3 reptiles están bajo alguna categoría de amenaza. El yaguareté, una de las especies más emblemáticas, se encuentra bajo amenaza de extinción. En el pasado, se encontraba en todas las ecorregiones del Bosque Atlántico mientras que en la actualidad se encuentra en poco menos del 4% del territorio original, calculándose aproximadamente unos 60 individuos presentes en el BAAPA y SM.

En la Parte 2 de la publicación, se resaltan los principales logros del programa trinacional junto con otras organizaciones ambientales, líderes comunitarios, representantes del gobierno y la sociedad en general. En los últimos 15 años, se obtuvieron numerosas lecciones en cuanto a conservación de especies, áreas protegidas, y mejoras en las prácticas de gestión de los recursos naturales. Sin embargo, quedan pendientes nuevos desafíos en lo que respecta a una mayor participación de la sociedad y de las generaciones más jóvenes.

Así, WWF y FVSA identificaron las estrategias más adecuadas y eficaces para alcanzar los objetivos de conservación que son el corazón del Programa Trinacional:  mejores prácticas de manejo en la agricultura, promoción del manejo sostenible del bosque nativo, mitigación y adaptación al cambio climático (incluyendo la restauración de bosques, pago por servicios ambientales y mecanismos REDD+), creación y promoción de manejo efectivo de áreas protegidas, e identificación y conservación de especies clave.

En cuanto a los logros en políticas públicas, WWF y FVSA promovieron la adopción de nuevas regulaciones para frenar la conversión del bosque nativo remanente. Tal fue el caso de la promulgación y extensión de la Ley de Deforestación Cero en Paraguay, la Ley de Ordenamiento de Bosques Nativos en Argentina y el Observatorio del Código Forestal en Brasil. Por otro lado, se logró la recuperación de bosques en cuencas claves de los 3 países a través de la restauración y reforestación de márgenes de arroyos y sitios prioritarios para una mejor conectividad entre los fragmentos de bosques (aproximadamente 5300 ha). En Paraguay, las reforestaciones realizadas por Itaipú Binacional, uno de los socios claves, y la aplicación de mecanismos como REDD+ y el Pago por Servicios Ambientales (PSA) son algunas de las iniciativas que pretenden recuperar los bosques nativos.

Además, la Iniciativa de Transformación de Mercados (MTI) impulsada por WWF, busca fomentar alternativas de producción de materias primas que permitan la preservación de los ecosistemas naturales. En este sentido, el Programa Trinacional ha trabajado con la promoción de certificaciones voluntarias como FSC1 para la madera y pulpa de celulosa, RTRS2 para la soja, BONSUCRO3 para la caña de azúcar y GRSBpara la carne.
WWF y FVSA han trabajado activamente en los últimos 15 años en proyectos para contribuir a la mejora del estado de conservación de las poblaciones de yaguareté y mico león dorado, así como apoyo técnico en el monitoreo, registro de individuos y estudios del hábitat de estas especies. 

Así, el informe del Estado del Bosque Atlántico finaliza con un resumen de los proyectos de escala local que fueron realizados en las zonas rurales, los cuales constituyen experiencias piloto que beneficiaron a poblaciones particularmente vulnerables y permitieron crear condiciones favorables y capacidades para futuras alianzas que nos permitan vivir en armonía con la naturaleza.
 
LEA EL DOCUMENTO COMPLETO AQUÍ:
http://awsassets.panda.org/downloads/documento_fvs_baja.pdf

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1 Consejo de Administración Forestal.
2 Mesa Redonda para la Soja responsable.
3 Anteriormente conocida como Iniciativa para Mejorar la Caña de Azúcar.
4 Mesa Redonda Global para la Carne Sostenible.

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