Tres años de un pacto por la conservación del Pantanal | WWF

Tres años de un pacto por la conservación del Pantanal

Posted on
06 junio 2018


Poco tiempo de actuación, pero centenares de resultados alcanzados. Esta semana WWF-Brasil conmemora tres años del “Pacto en Defensa de las Cabeceras del Pantanal”, movimiento que tiene como objetivo cuidar de las aguas de la mayor área húmeda del planeta. Durante ese corto período de tiempo, se ejecutaron una amplia variedad de acciones de conservación y recuperación en las cabeceras del Pantanal, en Mato Grosso, región donde nacen las aguas responsables de alimentar el mayor área húmeda del planeta y que está en alto riesgo (sepa más en el artículo de al lado). Todas ellas con foco en las nacientes de los ríos Jaurú, Sepotuba, Cabaçal y Paraguay, de la cuenca del Alto Paraguay, una de las más importantes para el Pantanal y su supervivencia.

Los números entusiasman: 126 nacientes en proceso de recuperación, 7 viveros forestales en funcionamiento, más de 150 kilómetros de carreras rurales adecuadas medioambientalmente, dos municipios - Mirassol D’Oeste y Tangará da Serra – elegidos por la Agencia Nacional de Aguas (ANA) para recibir recursos financieros para implementar el Pago por Servicios Medioambientales (PSA), más de 40 familias beneficiadas con la instalación de biofosas en las zonas rurales, centenas de conferencias educativas realizadas en escuelas municipales y estatales para orientar a los niños y jóvenes sobre la necesidad de cuidar, preservar y reciclar y decenas de acciones de limpieza de ríos con las que se retiraron sólo en 2018 más de 8 toneladas de basura.

El analista de conservación de WWF-Brasil, Breno Melo, destaca la importancia de la acción de todos los colaboradores involucrados para que sea posible la implementación de esas acciones: “Este movimiento, idealizado por WWF-Brasil y apoyado por nosotros hace más de seis años, es de extrema importancia para el Pantanal, no sólo por el trabajo de conservación de ríos y nacientes que se viene haciendo, sino porque fue y todavía es capaz de involucrar a diferentes actores relevantes para el bioma”.  “Actualmente, 49 entidades forman parte del movimiento, desde organizaciones de la sociedad civil a prefecturas y empresas. Esa variedad de actores y de acciones es un regalo que los habitantes de la región ofrecen al Pantanal. Y como ideólogos del proyecto, nosotros en WWF estamos muy orgullosos de lo que ya se ha hecho y del potencial de conservación que tenemos por delante”, añade Melo.

Gracias a la actuación coordinada de todas las entidades participantes en el Pacto, se crearon dos Comités de la Cuenca Hidrográfica, el del río Cabaçal y el del río Jaurú. “Dos organismos colegiados de extrema importancia para la calidad y calidad de las aguas del Pantanal. Un triunfo”, celebra Melo. “También tenemos que destacar que muchos de los 25 municipios que forman parte del Pacto crearon a lo largo de estos tres años sus propios consejos municipales de medio ambiente y sus planes municipales de residuos sólidos. Son resultados muy importantes que causarán impactos muy positivos a medo y largo plazo”, afirma el analista de WWF-Brasil.

Cómo empezó todo
Todo comenzó con una alerta. En 2012, el estudio “Análisis del Riesgo Ecológico en la Cuenca del Río Paraguay”, realizado por WWF-Brasil y sus colaboradores, identificó que el área de las Cabeceras del Pantanal -donde nacen las aguas que alimentan la mayor área húmeda del planeta- estaba bajo un alto riesgo, requiriendo acciones de recuperación y conservación urgentes. Desde entonces, surgió la necesidad de crear un proyecto para cuidar de los ríos y nacientes de la región. Tres años después, en 2015, el Pacto en Defensa de las Cabeceras del Pantanal era oficialmente anunciado por WWF-Brasil y por el gobierno del estado de Mato Grosso.

¿Qué es el Pacto en Defensa de las Cabeceras del Pantanal?
Una vez identificado el problema, una región “productora” de agua en alto riesgo, WWF-Brasil y sus colaboradores locales en Mato Grosso, después de decenas de reuniones, elaboraron un total de 34 acciones de conservación como alternativas para solucionar los problemas de la región. Desde entonces, cada entidad que se adhiere al Pacto se compromete voluntariamente a implementar en su localidad al menos tres acciones que conserven las nacientes y los ríos. Esas acciones van desde la adecuación medioambiental de carreteras rurales hasta el 2020, la mejora del saneamiento básico de la zona rural a través de la instalación de biofosas, la recuperación de áreas degradadas y Áreas de Protección Permanente (APPs), hasta la realización de estudios, investigaciones, manuales de buenas prácticas y el uso adecuado del suelo y la promoción de eventos para el intercambio de experiencias positivas relacionadas con la recuperación medioambiental.

El área de actuación del Pacto abarca 25 municipios de Mato Grosso: Alto Paraguai, Araputanga, Arenápolis, Barra do Bugres, Cáceres, Curvelândia, Denise, Diamantino, Figueirópolis D´Oeste, Glória D´Oeste, Indiavaí, Jauru, Lambari D’Oeste, Mirassol D’Oeste, Nortelândia, Nova Marilândia, Nova Olímpia, Porto Esperidião, Porto Estrela, Reserva do Cabaçal, Rio Branco, Santo Afonso, São José dos Quatro Marcos, Salto do Céu y Tangará da Serra.

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