17 años en Paraguay | WWF

17 años en Paraguay

©: Daniel Ermakoff / WWF-Paraguay

La oficina de WWF en Paraguay abrió sus puertas el 4 de abril de 2000 para realizar trabajos de conservación en el Bosque Atlántico, uno de los biomas más degradados y fragmentados del mundo.

El trabajo en Paraguay inició como un pequeño Proyecto País y desde entonces se ha ampliado para convertirse en una Oficina País en 2012, con proyectos en 4 ecorregiones que comprenden un sorprendente nivel de biodiversidad: Bosque Atlántico, Chaco, Pantanal y Cerrado. Paraguay es también muy rico en agua dulce, formando parte del sistema del Río de la Plata, siendo rodeado por sus dos afluentes más grandes; los ríos Paraná y Paraguay, y atravesado también por numerosos ríos y arroyos más pequeños que forman importantes sistemas de aguas y humedales. Bajo el Bosque Atlántico, Paraguay comparte con Brasil, Argentina y Uruguay el Acuífero Guaraní, uno de los mayores acuíferos de agua dulce del mundo. Así como el trabajo en esta parte del mundo es desafiante, es igual de emocionante y satisfactorio. Cuando atravesamos la ecorregión del Chaco podemos encontrar un bioma único con dos ecosistemas muy diferentes y próximos entre sí: el Chaco seco-xerofítico y el vasto humedal, que junto con el Pantanal forman el extenso sistema Chaco-Pantanal. Paraguay está rodeado por tres países mucho más grandes, Argentina, Bolivia y Brasil. Sin embargo, las culturas, personas y comunidades en Paraguay son diversas y distintas, manteniendo la cultura asociada con un idioma popularmente conocido como Yopará; una mezcla de guaraní y castellano. Como ocurre con otros países de América Latina, Paraguay es muy inestable políticamente y se ha vuelto muy impredecible en las elecciones municipales y presidenciales.

En los últimos 17 años (desde el inicio de WWF en Paraguay) la cultura y el respeto por el medio ambiente han crecido especialmente entre los jóvenes, que hoy día forman la mayor parte de la población paraguaya. Desafortunadamente, este sentimiento no ha penetrado con fuerza entre los tomadores de decisiones, muchos de los cuales todavía carecen de un sentido de urgencia para proteger y mantener los recursos naturales, a pesar de que constituyen la base económica de cualquier nación, en especial de un país agrícola y ganadero como el nuestro. WWF-Paraguay es todavía una organización joven que en los últimos tres años ha aumentado en personal y presupuesto para poder trabajar en un país con una economía emergente y varias amenazas correspondientes, tales como un desarrollo acelerado que incluye cambios en el uso de la tierra, expansión de la frontera agrícola, desarrollo de infraestructura y degradación de los sistemas de agua dulce y suelo. En este sentido, el foco principal de WWF-Paraguay incluye casi todas las prácticas definidas por la Red WWF, como la práctica relacionada a Bosques que ha sido trabajada desde los inicios de WWF-Paraguay, conectando importantes bloques forestales y creando corredores de biodiversidad para recuperar los servicios ambientales que este ecosistema proporciona como unidad paisajística, enfocado en la biodiversidad, el agua, el suelo y la regulación climática.

Nuestro enfoque también incluye producción y mercado, trabajando en lo posible con entidades financieras que están acelerando el desarrollo de Paraguay y creando una demanda de commodities nunca antes vista en la historia de este pequeño país. La sostenibilidad es clave en nuestro trabajo con el sector productivo y las corporaciones en Paraguay. Sin embargo, todavía hay pocas compañías que realmente orientan sus transacciones considerando las tres áreas de la sostenibilidad: económica, ambiental y social.

Las organizaciones ambientales enfrentan un gran reto en estas áreas, porque por un lado se continúa necesitando una verdadera planificación del uso de la tierra y su distribución equitativa y una política de gobierno que tenga en cuenta el verdadero significado de la sostenibilidad y; por otro lado, se debe crear productos que puedan ser vendidos en mercados internacionales. Fundamentalmente, se necesita mejor tecnología para producir más con menos y evolucionar hacia una cultura de inclusión real para todos. Por último, pero no menos importante, Paraguay tiene una deuda vergonzosa con varias comunidades indígenas que han sido, y siguen siendo desplazadas en nombre del desarrollo y el progreso.

Como país, aún tenemos numerosas variables significativas y potencialmente conflictivas que deben ser incluidas en nuestra evolución como nación y región a fin de respetar, preservar y mantener la diversidad en todos sus aspectos.

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©: Ismael Torres / WWF-Paraguay