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Paraguay participa en la COP30: naturaleza, clima y producción sostenible, una misma agenda global
Desde Belém, Brasil, WWF-Paraguay aporta la voz de los paisajes productivos sostenibles y el valor de los pastizales y sabanas como aliados frente al cambio climático.
Del 10 al 21 de noviembre, el mundo se reunirá en Belém, Brasil, para la Conferencia de las Partes número 30 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Será un momento decisivo: a diez años del Acuerdo de París, la humanidad debe demostrar si realmente está cumpliendo sus compromisos y si aún estamos a tiempo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C.
La COP30 será una cumbre crucial para renovar la ambición y avanzar hacia una acción climática sólida, capaz de vincular las agendas de biodiversidad, energía y producción sostenible. En el corazón de la Amazonía, este encuentro representa una oportunidad histórica para fortalecer la cooperación internacional y construir soluciones conjuntas que beneficien tanto a las personas como a la naturaleza.
Belém no fue elegida al azar. La ciudad, situada en el borde del mayor bosque tropical del planeta, simboliza el desafío y la esperanza de una región que alberga una de cada diez especies conocidas y una quinta parte del agua dulce del mundo. La Amazonía regula el clima global, almacena cerca del 10 % del carbono terrestre y, a través de los llamados “ríos voladores”, recicla hasta el 75 % de la lluvia que cae sobre ella. Sin embargo, su equilibrio está en riesgo: casi un 18 % del bosque ha sido destruido y otro 17 % se encuentra degradado. Si la pérdida alcanza entre el 20 % y el 25 %, el ecosistema podría cruzar un punto de no retorno, con impactos irreversibles para el clima y las comunidades que dependen de él.
La COP es el máximo órgano de decisión sobre los tratados ambientales internacionales. Es el espacio donde los países fijan metas, acuerdan mecanismos de implementación y definen cómo enfrentar colectivamente las crisis climática y ecológica. En Belém, los gobiernos deberán no solo dialogar, sino también acordar medidas concretas para abandonar progresivamente los combustibles fósiles, triplicar las energías renovables, duplicar la eficiencia energética y movilizar un financiamiento justo y predecible que llegue a las comunidades más vulnerables.
Para América Latina, esta cumbre representa un momento histórico. Desde los pastizales del Chaco y el Cerrado hasta la Amazonía y los humedales del Pantanal, la región concentra ecosistemas vitales para la estabilidad climática del planeta. La acción climática solo será efectiva si se construye con la naturaleza como aliada, reconociendo el papel esencial de los pueblos indígenas, las comunidades locales y los productores que conviven con la tierra.
Paraguay participará en la COP30 representado por Oscar Rodas, Director de Cambio Climático y Políticas de WWF-Paraguay, quien integrará los espacios de diálogo y moderará la sesión “Grasslands in the Climate-Biodiversity-Land Restoration Nexus”, dedicada a destacar el valor de las sabanas y pastizales como los “héroes climáticos olvidados”. Estos ecosistemas, frecuentemente subestimados, almacenan enormes reservas de carbono en sus suelos y raíces profundas, sostienen la biodiversidad y contribuyen a la seguridad hídrica y alimentaria.
“La acción climática necesita coherencia y participación. Desde Paraguay llevamos la voz de los paisajes productivos sostenibles y de quienes trabajan día a día por una relación más equilibrada entre la naturaleza y el desarrollo”, señaló Oscar Rodas.
La COP30 en Belém será más que una cumbre: será una oportunidad para construir un nuevo pacto global basado en la justicia, la equidad y la colaboración.
Un llamado a reconocer que la naturaleza, el clima y los sistemas alimentarios sostenibles forman parte de una misma agenda, y que solo con acciones conjuntas podremos asegurar un futuro justo, resiliente y positivo para el planeta.