En el marco del Día Internacional del Medio Ambiente, WWF se suma a la iniciativa impulsada por los sectores productivos de la agricultura orgánica y agroecológica

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05 junio 2022


El 5 de junio, fecha en que se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, se llevará a cabo la campaña Producción y Consumo Responsable. La iniciativa es impulsada por los sectores productivos de la agricultura orgánica y agroecológica que buscan concienciar sobre la importancia de elegir productos frescos, naturales y de comunidades campesinas e indígenas. 

Bajo el lema: El poder para cambiar el planeta está en manos del consumidor responsable, la campaña busca visibilizar los productos que tienen un impacto positivo en la sociedad y en el entorno; por eso, la información sobre ellos es una herramienta muy importante para las personas al momento de elegir qué productos comprar.  

“Con nuestro consumo, es decir, elecciones o preferencias, podemos fomentar el tipo de producción que deseamos. Esto puede, aunque resulte atractivo o placentero, afectar nuestra salud y destruir el ambiente”,  
Hebe González, directora ejecutiva de Alter Vida.  

En este sentido, extendió la invitación a la ciudadanía a que suban una foto a sus redes sociales con los productos sanos que consume, ya sea de restaurantes conscientes o de la feria orgánica o agroecológica de su localidad, utilizando #SoyConsumidorResponsable 

Por otro lado, refirió que los residuos y su disposición son un problema en la actualidad, por lo que también insta a subir una imagen o un video de la separación o reciclaje de sus basuras domiciliarias con el mismo hashtag. 

“Desde WWF somos parte de la Campaña #SoyConsumidorResponsable, sumando fuerzas con organizaciones que promueven la producción y el consumo sostenible y responsable. De esta manera contribuimos a lograr la transformación de nuestros sistemas de producción de alimentos, contribuyendo a detener el Cambio Climático”. 
Oscar Rodas, director de Cambio Climático y Políticas de WWF-Paraguay. 

En forma paralela, Alter Vida compartirá en sus redes contenido explicativo sobre los productos, así como testimonios de las familias que optan por sembrar alimentos sin sustancias químicas, y la importancia de apoyar las iniciativas rurales. 

Las empresas y organizaciones que se suman a esta campaña son la coordinador de la Cámara Paraguaya de la Producción Orgánica y Agroecológica (CPROA), sus asociados y otras instituciones, organizaciones de productores, empresas y redes que forman parte del sector ecológico nacional: Paraguay Orgánico, Asociación de Productores Orgánicos (APRO), Red de Organizaciones Ambientalistas del Paraguay, Red Rural, Pojoaju Asociación de ONGs del Paraguay, Oñoirũ, Makul SA, IGT, Chololó Agroindustrial, La Norteña Ycuamandyyú Cooperativa de Producción Agropecuaria e Industrial, IMO Cert, Frutalia, Eco Agri, Cooperativa Manduvirá Ltda., Cenconori Ltda., Cectec, Carras SRL, Pastoral Social San Pedro del Paraná, la Asociación de Productores Agropecuarios Pojoaju de Yasy Cañy (APAPY), WWF-Paraguay, Samu'u, Alma Zen y Centro de Estudios Paraguayos Antonio Guasch. 

Productores y consumidores responsables 

Si nos preguntamos cuáles son las acciones que convierten a un productor y a un consumidor en responsables, Genaro Ferreira, coordinador de la Cámara Paraguaya de la Producción Orgánica y Agroecológica (CPROA), cita: 

Un agricultor responsable respeta la salud del consumidor al no utilizar sustancias químicas que pueden ser dañinas; cuida la naturaleza y los recursos de la producción, como el agua, el suelo y la biodiversidad; implementa procesos de producción higiénicos; busca garantizar a los consumidores la calidad del producto a través de la certificación, promueve la conservación de los bosques o planta árboles en su finca y en la comunidad; recicla y reutiliza la materia orgánica de la finca. 

Por su parte, un consumidor responsable se interesa e informa sobre cómo se producen los alimentos que consume; elige alimentos naturales con mínimo procesamiento; prefiere alimentos de estación que se producen en el país o en comunidades cercanas y que no provienen de países muy lejanos; elige productos de la agricultura familiar campesina que generan fuentes de trabajo a muchas familias; apoya emprendimientos agroecológicos y orgánicos comprando de ellos y premia con su preferencia a productores y empresas responsables.