Una mejor producción empieza por lo que elegimos



 


Todo lo que compramos, desde una hoja de papel hasta un lápiz de labios, es producto final de una cadena de producción compleja.

 A menudo, esta cadena inicia con la producción de las materias primas (commodities) en algunos de los lugares naturales más frágiles y excepcionales del mundo como el Amazonas, la selva de Borneo, el mar Mediterráneo, entre otros.

Sin embargo, esta producción tiene un impacto directo sobre nuestro planeta, poniendo en riesgo la futura disponibilidad de los recursos naturales y afectando importantes ecosistemas debido a la polución del aire, contaminación de fuentes de agua, degradación de los suelos, deforestación, etc.

¿Cómo cambiar esta situación?

La elección de “mejores productos” –identificados con etiquetas ecológicas que marcan la diferencia- puede ayudar a conservar los ecosistemas y nuestros recursos naturales. Ésto ayudará a  transformar las multimillonarias industrias en mejores administradores de los recursos de nuestro planeta, una de las principales estrategias de conservación de WWF.

Asimismo, nuestro estilo de vida actual demanda más de lo que el planeta puede proveer, por ello nuestro compromiso debe ser consumir lo que realmente necesitamos y asegurarnos de que aquello que compramos fue producido sin poner en riesgo nuestro entorno natural del cual todos dependemos.

Encuentra más información sobre nuestra huella humana en el Informe Planeta Vivo WWF.

La Iniciativa de Transformación de Mercados (MTI)

Nuestro objetivo de transformar los mercados hacia la sustentabilidad es una de nuestras estrategias de conservación de WWF. Enfocamos nuestros esfuerzos en reducir el impacto de la producción de aquellas commodities que dejan una considerable "huella" en las  eco regiones importantes del mundo.

Hacia un nuevo “normal”

Imaginemos una realidad donde la forma “normal" de producción de aceite de palma sea dejando los bosques intactos y manteniendo la vida silvestre fuera de peligro, donde los cultivos del algodón no agoten reservas de agua dulce, donde la pesca de atunes no los acerque cada vez más hacia su extinción.

Cuantas más empresas produzcan, compren y vendan en una manera alternativa, este enfoque de producción se convertirá en el nuevo “normal” y los consumidores ya no tenderemos buscar una etiqueta ecológica para asegurarnos que el papel comprado no ha contribuido a la deforestación, que el algodón de una remera se cultivó utilizando menor cantidad de agua o que el nuevo mueble de madera no proviene de bosques vírgenes.

Cinco razones por las que necesitamos transformar el mercado:

  1. Necesitamos producir más con menos, hoy consumimos el equivalente a 1,5 planetas.
  2. La vida silvestre en peligro de extinción no sólo viven en áreas protegidas.
  3. La contribución de la naturaleza en la economía no es gratis.
  4. La necesidad del sentido común para la sostenibilidad de los negocios.
  5. Una “mejor producción” significa una mejor calidad de vida para los campesinos y pobladores de las zonas rurales.