En casa



El agua que usamos vuelve a nosotros rel=
El agua que usamos vuelve a nosotros
© Oniria - WWF


  • Por favor recicla!
Recicla todo lo que puedas y que este a tú alcance. Comunícate con el encargado en Asuntos Ambientales, o Buenas Prácticas Ambientales en tu municipalidad o comunidad para encontrar la manera más eficaz para el reciclaje en tu barrio.
      
  • Apágate y desconéctate un poco
Desconecta tu televisión, tus equipos de sonido, computadora, DVD y todos los demás artefactos que no utilizas, asegúrate que estén desenchufados para no desperdiciar energía. Con esto podrás reducir tu huella ecológica y ahorrar dinero. En nuestro país puedes bajar hasta un 20% de Kw. del promedio que consumes durante un mes.
      
  • Disfruta las bondades el sol
En el Paraguay muchas familias pueden adaptar sus propios hogares como estaciones de energía solar. Los techos de las casas alto andinas y amazónicas pueden ser modificadas para captar la luz solar con materiales reciclados, dejando de lado a los costosos paneles solares. La tecnología casera puede ser muy beneficiosa para enfrentar el cambio climático y una alternativa viable.
      
  • Revisa tu sistema eléctrico
Llama a un electricista para que revise todo el sistema eléctrico de tu hogar y haga un diagnóstico sobre este. Luego toma en cuenta las recomendaciones y ponlas en práctica.
      
  • Pinta con cuidado
Pinta tu hogar con pinturas de látex en vez de las convencionales que son productos provenientes de combustibles y que generan también gases nocivos para la salud y el ambiente.
      
  • Uso inteligente del agua
Revisa el sistema de agua potable y desagüe, asegúrate que en tu hogar no existan fugas de agua. Procura tener siempre agua almacenada, con ella evitarás prender una cocina eléctrica o gas para recalentar el líquido elemento y reducirás la huella ecológica de tu hogar. Cuando te bañes no dejes correr el agua, sólo abre la llave para enjuagarte. Lo mismo debes hacer al cepillarte los dientes. Vuelve a usar el agua para regar planta.
      
  •  Evita el goteo
Un goteo de 45 veces por minuto equivale a 1000 litros de agua al mes, que equivalen a 10 baños al año. Arreglando los caños puedes hacer un gran cambio por el planeta.
      
  • Los duchazos breves son lo mejor
Tomar una ducha breve es posible. Utilizar la menor cantidad de agua en el baño personal también es consumir menos energía para calentar el agua. Racionando, en el aseo personal puedes consumir de 5-7 litros en vez de 10-18 por minutos, con esto ahorrarás 70 mil litros para 10 años más.
      
  • Lava con economía
Utiliza la lavadora solo cuando tengas muchas prendas que lavar. Estudios señalan que enjuagar tu ropa a 30° C en vez de 40° C puede reducir el consumo de electricidad en casi 40%.
      
  • Colgar para secar
La tradición de colgar la ropa en cordeles para secarla con el aire fresco es la mejor opción para reducir la huella ecológica de tu hogar. Con esto dejas de lado a la secadora que consume 20 veces más energía para mover la centrífuga.
      
  • Conciencia verde a la hora de comprar
Compra electrodomésticos que utilicen energía eficiente. Si planeas comprar una lavadora, un refrigerador o cualquier otro artefacto, elige aquellos modelos o marcas que utilicen la energía eficientemente. Estos podrán costar un poco más pero asegurarán a fin de mes un ahorro en las cuentas de luz. Por ejemplo, un refrigerador con estas características consumirá 10 veces menos energía que el promedio durante un año. Para mayor información visita www.topten.info
      
  • Cambia tu iluminación
Reemplaza las luces de tu casa con focos de fluorescencia compacta, o focos ahorradores. Estos cuestan un poco más pero contribuirán a tu economía porque consumen sólo el 25% de energía que necesitan para proporcionar la misma iluminación que un foco promedio. Con ellos puedes ahorrar un 80% de tu presupuesto mensual de luz.
      
  • Mantente fresco
No dejes la puerta abierta de tu refrigerador más tiempo de lo necesario y asegúrate que cierre correctamente poniendo un papel en el marco de esta. Si lo sacas fácilmente tendrás que hacer unos ajustes.
      
  • Evita la ventilación artificial
En la oficina no utilices aire a condicionado, puedes abrir puertas y ventanas para generar corrientes de aire fresco. Durante el invierno basta con ponerse una casaca o chompa para estar bien abrigados y ganarle al frío.
  • El agua que usamos vuelve a nosotros 
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