What would you like to search for?

Alimentos

Si los alimentos se producen de manera más sostenible, se distribuyen de manera justa y se consumen de manera más responsable, podemos mejorar tanto la salud humana como la del planeta.

© Shutterstock

La agricultura para la producción de alimentos es la principal actividad productiva del Paraguay, la economía de Paraguay se caracteriza por el importante peso en el PIB de su sector primario (11,4%), especialmente agricultura (8,4%) y ganadería (2,1%). Si vamos adhiriendo otros sectores vinculados a la actividad agropecuaria, notamos que el 30% del PIB es altamente dependiente de este sector. 

Importancia de los alimentos en Paraguay

La economía y la sociedad del país se encuentra profundamente arraigada al sector primario, ya que más del 35% de la población vive y produce en las zonas rurales. En esta zona rural coexisten las cadenas de producción de rubros de exportación y el modelo de agricultura familiar campesina que aparte de la producción para autoconsumo, abastece el mercado local.

Mirando el desempeño de la actividad vinculada al modelo de producción de rubros de exportación, las estadísticas posicionan al Paraguay como mayor exportador de azúcar orgánico (1º), de carne vacuna (8º), soja (4º), trigo (10º) , además de otros rubros importantes como arroz, maíz entre otros por lo que se estima que el volumen de exportación de alimentos alcanza a satisfacer la demanda de más de 80 millones de personas en el mundo, por tanto es generalmente reconocido por el éxito económico y comercial de los actores que se vinculan a esta actividad del sector con acceso a capital, tierra y disponibilidad amplia de financiamiento.
La contracara es el modelo de agricultura familiar, el Gobierno indica que representa más del 90% de la actividad agraria del país, caracterizado por la baja productividad y por el acceso limitado a la tierra, al capital y a la tecnología, pero es a su vez el sector que provee la mayor parte de los alimentos que se consumen en el país. La agricultura familiar produce para el autoconsumo y la venta productos como mandioca, poroto, maní, maíz y productos frutihortícolas como el tomate, zanahoria, locote zapallo. Pepino, calabaza, frutilla, piña, banana, naranja, mandarina, mango, pomelo, limón, mango, además de  tener pequeñas cantidades de producción de quesos, huevos, aves de corral más algunos animales de ganado bocino y caprino, en fincas de pequeñas dimensiones, en muchos casos en condiciones irregulares de propiedad y formalización del sus negocios.
Con el paso de los años se ha notado no solo la concentración de la pobreza en el sector rural, específicamente en el sector de la agricultura familiar, estimulando la migración de las nuevas generaciones a las zonas urbanas. Este evento va explicando la tendencia de la disminución de disponibilidad del conjunto de alimentos que tradicionalmente se dispone del sector de agricultura campesina, cada vez mas dependiente de la importación de los mismos.

Para transformar el sistema alimentario necesitamos aumentar la conciencia de las personas sobre el origen de los alimentos y cambiar nuestro comportamiento.

João Campari, Líder de la Práctica de Alimentos, WWF

© Fabi Fliervoet / WWF-Paraguay
¿Qué hacemos desde WWF-Paraguay?

Atendiendo los dos mundos de la producción de alimentos en el Paraguay, WWF-Paraguay trabaja buscando incidir tanto en la agricultura empresarial de gran escala de producción de alimentos concentrados principalmente en producción de soja y carne, como de la agricultura familiar campesina, de mayor cantidad de fincas pero de pequeño superficie donde existe mayor variabilidad de rubros de producción. En ambos casos se promueve la incorporación de la buenas prácticas de producción sostenible, apuntando principalmente a la adaptación al cambio climático, atendiendo las condiciones cada vez mas recurrentes de sequias e inundaciones que impactan a todos los sectores agrícolas.

A la incorporación de modelos de producción sostenible en todos los rubros, tambien se promueve la conciencia hacia los la minimización de los impactos ambientales, principalmente buscando evitar que se siga deforestando más en los paisajes, tanto del Bosque Atlántico como del Chaco Paraguayo, así como la protección de otros ecosistemas que están tambien en peligro de degradación ante la todavía desordena expansión de la frontera agrícola ante la falta de ordenamiento urbano territorial.

Adicionalmente, es frecuente el impulso de distintas campañas de consumo responsable dirigidas a los consumidores, provocando mejorar los hábitos de consumo que incorporen decisiones de compra comprometidos, informadas y consecuentes con el medio ambiente, buscando minimizar los desechos y desperdicios de alimentos, e incentivando el reciclaje y el compostaje en los casos adecuados.

Proyectos para la producción y consumo responsable