¿Nos estamos secando?

Posted on
17 junio 2021


Según las estimaciones de la ONU, para 2025 unos 1.800 millones de personas sufrirán una escasez absoluta de agua, y dos tercios del mundo vivirán en condiciones de escasez de este recurso.

Todos estos son datos a tener en cuenta, sobre todo hoy que se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, una fecha en la que WWF te invita a reflexionar sobre este problemática.

La desertificación, en concreto, es la degradación de la tierra en zonas áridas o semiáridas, como resultado de diversos factores, incluidas las variaciones climáticas y las actividades humanas. La desertificación se debe a la vulnerabilidad de los sistemas en las zonas secas frente a la sobreexplotación y el uso inadecuado de la tierra.

La sequía, por su parte, es una amenaza natural y compleja, que invade lentamente nuestro sistema socio-económico y ambiental, con impactos significativos y extensos, causando más muertes y desplazando a más personas que ningún otro desastre natural.

¿Qué podemos hacer?

El tiempo corre en contra a la hora de enfrentar los desafíos de la crisis hídrica, cuya solución de fondo pasa por acciones a largo plazo, como la reducción de emisiones para evitar que se incremente la temperatura global. A ellos se suma la restauración de bosque nativo, para reducir el impacto del cambio climático y aportar a la disponibilidad de agua, así como también restaurar suelos y paisajes degradados para mejorar la estabilización del suelo y la disminución del escurrimiento de agua en zonas de pendientes, lo que aumenta la erosión.

En lo más cercano, es clave abrir una discusión en torno a la gobernanza de los recursos hídricos, así como desarrollar un programa de trabajo con un enfoque transversal y multidisciplinario, que incluya tomadores de decisión, personal científico y técnico, además de pobladores locales, para abordar la desertificación.

Ahora, en casa es clave tomar conciencia sobre el consumo cotidiano de agua, y como ciudadanos y ciudadanas podemos contactar a nuestros representantes parlamentarios para revisar la legislación actual relativa al agua.

Asimismo, es importante educarse sobre producción y consumo sostenibles, prefiriendo productos locales, y apoyar y promover iniciativas de restauración de suelos, bosques y paisajes, para mejorar la retención de agua en el suelo.

Fuente: WWF-Chile